El Diario de Noah (2004), dura 124 min. dirigida por Nick Cassavetes, un drama romántico.
En una residencia de ancianos, un hombre lee a una mujer una historia de amor escrita en su viejo cuaderno de notas. Es la historia de dos jóvenes llamados Noah y Ali, que tuvieron un fugaz amor de verano. Cada uno era muy diferente: Noah, trabajaba en el aserradero del pueblo, quitándole la corteza a los árboles. Era un hombre humilde y pobre. Ali (Alisson), había nacido en un entorno noble, con todo lujo de detalles y unos padres exigentes que querían que su hija estuviera siempre en buenas manos y no le faltara de nada. Estos dos chicos, se conocieron en las vacaciones de verano en un pueblo de Carolina del Sur, donde Ali pasaba las dichas en una casa con la familia. En la feria, Noah vio a Ali y al instante sintió algo que le hizo casi enamorarse. Intentó conseguir una cita con ella haciendo una locura en la noria, y ésta se la concedió. Al día siguiente se encontraron y ella le rechazaba. Sus amigos, eran novios, y quedaron juntos para ver una película en el cine. Al volver, Noah y Ali se quedaron solos al volver a casa y pudieron conocerse. Juntos, se divertían. Al cabo de los días se fueron enamorando. También discutían, casi todo el tiempo, pero tenían una cosa en común: estaban locos el uno por el otro. Los padres de Ali hacían lo imposible para que su hija no se relacionara con él, ya que no le podía prometer un futuro con dinero. Hasta que los padres decidieron volver a la ciudad, para separarles. Ali no podía creérselo y se enfadó, mucho, con ellos. Le dejó un recado al amigo de Noah: que le dijese que le quería y que le escribiera si él a ella también. Noah y su amigo fueron a la guerra, donde el amigo perdió la vida. Al regresar, su padre le había comprado la casa de sus sueños, la que le prometió a Ali que reformaría. Y así hizo, al ver a Ali con su prometido (rico, por supuesto, y aprobado por sus padres). Liberó su rabia haciendo su casa. Quedó una casa enorme y preciosa, como había prometido a Ali. Tenía la fachada blanca, con las ventanas azules, un porche que rodeaba la casa, y una habitación desde la que pintar observando el río. No le faltaba detalle, excepto Ali. Noah la necesitaba cada día más. El destino quiso unirles, ya que la casa de Noah fue publicada en el periódico junto a una foto de la casa y Noah, y Ali la vio. Le echaba tanto de menos que decidió ir a visitarlo. Estuvo allí unos días, en los que le fue infiel a su marido con Noah, y estos aclararon todo lo que les había pasado. Pero, el padre de Ali habló con su prometido para decirle dónde estaba ella, y se enfadó mucho. Finalmente, la madre de Ali fue a visitarla y dejó a libre elección la de su hija, porque ella se había encontrado en la misma situación en su adolescencia. Le entregó todas las cartas que había cogido, las que Noah había mandado, y se las dio a su hija. A ella le pareció mal que se las hubiera quitado. Ali estaba confusa y renunció a Noah, volviendo de nuevo a la ciudad y hablando con su prometido, el cual estaba sumamente enfadado. Mientras tanto, fuera de la historia, el Noah anciano y Ali anciana estaban cenando y a la vez leyéndolo. De repente, Ali recordó todo, ya que le leía la historia para recordar, por su enfermedad que le hacía olvidar. Se fundieron en un tierno abrazo y bailaron, al son de su primera canción, aunque no duró más de cinco minutos: a Ali le dio un ataque de ansiedad y olvidó todo de nuevo. Ya sabía el final de la historia escrita en su cuaderno de notas: Ali se quedó con Noah y fueron muy felices. Pero, después, le dio otro infarto a Noah, del que afortunadamente salió bien. La película acaba con una escena en la cual están los dos hablando en la cama, Ali ya había recordado la mayoría, y juntos, se duermen. "Buenas noches, amor mío"
Os invito a que contéis vuestros sentimientos al ver esta película. A mí, me ha fascinado, y cada vez que la veo, lloro :))
Queridísima Ali:
Anoche no pude dormir pensando que habíamos terminado. He dejado de amargarme porque sé que lo que tuvimos fue real, Y si en algún lugar en un futuro lejano nos reencontramos en nuestras nuevas vidas, te sonreiré con alegría. Y te recordaré cómo pasamos el verano bajo los árboles, aprendiendo el uno del otro y creciendo en el amor. El mejor tipo de amor es aquel que despierta el alma, y nos hace aspirar a más. os enciende el corazón y nos trae paz a la mente. Eso es lo que tú me has dado, y lo que yo esperaba darte siempre.
Te quiero, ya nos veremos.
Noah.